Cuando mi hija se empezó a interesar por el paso del tiempo, me di cuenta que tenía una tarea súper complicada por delante. Preguntas difíciles de contestar y respuestas difíciles de comprender para ella, que generaban nuevas preguntas y todavía más curiosidad.

Lo que más me costó que entendiera era el ritmo circular del tiempo. Comprender que el tiempo es lineal, porque el pasado no vuelve y el futuro siempre espera delante; pero mostrarle que a la vez, los períodos se repiten cíclicamente. Una cosa parecía contradecir a la otra, ya que si el pasado no vuelve, ¿porque vuelve a ser viernes, porque vuelve a ser septiembre, porqué vuelve a ser día 14?

Entonces estuve buscando cómo explicar este concepto cíclico de una forma más gráfica y manipulativa, para que mi niña pudiera ir desarrollando una idea más sólida al respecto, y me di cuenta de que la mejor manera era ayudarla a entender el tiempo con el calendario waldorf.

¿Qué es un calendario waldorf?

Un calendario waldorf es un calendario circular que muestra muy fácilmente cómo se van repitiendo los ciclos: días, semanas, meses y años. 

A simple vista me encantó por lo colorido que era, y también me gustó que estubiera hecho de madera. Muy en sintonía con el tipo de juegos que me gusta comprarle. Así que no me lo pensé mucho. Compré este calendario waldorf y a los pocos días ya lo teníamos en casa.

Calendario circular anual
Calendario hecho artesanalmente con tintes al agua. Incluye instrucciones de uso y todo lo necesario para utilizarlo: bolitas que representan los días y las semanas, parte central que representa los meses y parte interior que representa las estaciones.

Al principio fue todo un descubrimiento, también para mi, que no sabía exactamente cómo presentarlo y empezar a utilizarlo. Pero intuí que lo mejor era empezar como si estrenaramos un año nuevo, y así iríamos viendo como se completaba todo el ciclo anual.

Así que coloqué, en primer lugar, la pieza correspondiente al mes de Enero. Le conté que viajaríamos a través de todo un año, y que iríamos viendo como se van repitiendo los ciclos.

Hablamos del clima que hace en enero, de las cosas que ocurren en esa época (navidad, vacaciones y vuelta al cole) y fuimos poniendo una bolita por cada día (lunes, martes, miércoles, etc.) cada una con su color correspondiente. 

Llegados a domingo, colocamos una bolita en uno de los cuatro huecos del mes y le conté que ahí terminaba una semana y empezaba la siguiente. Seguimos con el mismo procedimiento hasta completar las cuatro semanas. 

Entonces ella, muy curiosa e interesada, se preocupó porque ya no había más espacio para seguir colocando los días de la semana. Ahí vimos como había terminado un ciclo mensual, el de enero, y por lo tanto vaciábamos los días para empezar la cuenta de nuevo. 

Fuimos repitiendo esta tarea con todos los meses, y cada vez ella quería tomar mayor protagonismo, porque ya era capaz de anticipar lo que ocurriría.

Yo me pensaba que a mitad del mes se aburriría, pero no fue así. Con sus 5 años, me demostró una persistencia increíble, una voluntad de completar lo que había iniciado, y una facilidad para hacer deduccciones que era de admirar.

el tiempo con el calendario waldorf

Aprendizajes gracias a este calendario

Con toda esta práctica aprovechamos para asentar conocimientos que aún estaban un poco sueltos, como contar hasta 30, memorizar el orden de los meses y los días de la semana.

Además, fue una actividad en la que trabajó mucho la coordinación entre ojo y mano, la motricidad fina, la paciencia…

Una tarde intensa en cuanto a aprendizajes y a reflexiones que dio como resultado una muy buena comprensión de los ciclos del año. 

Cómo utilizamos el calendario waldorf en el día a día

Ahora hemos dejado el calendario waldorf en la mesa de su habitación, y cada mañana colocamos con ilusión la bolita que corresponde a ese día. Nos ayuda a valorar la simplicidad del tiempo, el regalo de poder tener un día más para disfrutar y admirar lo que nos rodea. Y por supuesto, le ayuda a entender que el futuro no está escrito (no hay bolitas más allá de hoy), aunque como ya sabemos anticiparnos, podemos hacer planes y contar los días, semanas o meses que faltan.

También nos ayuda a recordar cosas del pasado, eventos importantes que aunque ya se han ido, siguen presentes en nuestra memoria. 

Para mi ha sido un recurso super bonito para apoyar el aprendizaje, me gusta mucho tener este calendario waldorf en casa y la verdad es que todas las personas que nos vienen a visitar se quedan alucinados.

Me he dado cuenta de que en general poca gente conoce los calendarios waldorf pero que cuando lo descubren, siempre gusta mucho a grandes y pequeños.

Autonomía y comprensión del tiempo con el calendario waldorf

Ahora, siempre que queremos hacer planes, o recordar momentos pasados, mi hija recurre a él.

Me lo trae como si se tratara de un gran tesoro, gracias al cual tuviéramos el poder de viajar en el tiempo y comprenderlo en profundidad. Seguramente es así, un tesoro para poder jugar con el tiempo, moverlo a nuestro antojo y hacerlo mucho más real de lo que a veces es para los niños. Aprender todo lo que tiene que ver con el tiempo con el calendario waldorf ha sido muy buena decisión.

Te dejo aquí el enlace del calendario que compramos nosotros:

Calendario circular anual
Calendario hecho artesanalmente con tintes al agua. Incluye instrucciones de uso y todo lo necesario para utilizarlo: bolitas que representan los días y las semanas, parte central que representa los meses y parte interior que representa las estaciones.

Y te dejo también el enlace donde he recogido otros calendarios waldorf que también me han gustado (de hecho estuve debatiéndome entre todos ellos, sólo que al final me quedé con este por relación calidad precio).

Comprar calendarios waldorf

Última actualización el 2019-11-18 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados