No suelo hablar de temas personales, pero en esta ocasión quiero contarte algo especial que quizás pueda serte de ayuda: mi opinión del Arte de Meditar de tal forma que funcione. Un programa de Alba Valle en el que te entrenas paso a paso para desarrollar la fortaleza psicológica a través de la meditación. 

Mi situación antes de descubrir el mindfulness 

En general soy una persona bastante estable y feliz, pero cuando algo se tuerce… Todo se derrumba. Supongo que a todos nos pasa. Es fácil estar bien cuando las cosas van bien. Lo difícil es saber mantenerse a flote en medio de la tormenta. Y bueno… tarde o temprano llega alguna y te demuestra lo vulnerable que eres.

Pues bien, hace unos seis meses, justo en una de las tormentas más duras de mi vida, me topé con Alba Valle.

Había oído hablar muchas veces del mindfulness pero nunca le había prestado especial atención. Todos hablaban maravillas de la meditación, pero no lo veía como algo que pudiera beneficiarme especialmente.

Sin embargo, esa tormenta me hizo comprender que debía mantenerme en el “aquí” y el “ahora” si quería soportarlo e incluso ser pilar para los míos. Y eso me hizo plantearme la opción de iniciarme en el mindfulness.

Necesitaba frenar mi tendencia a pensar continuamente en el futuro, porque de repente, ese futuro que siempre había imaginado se había tornado demasiado oscuro. Ese vicio de viajar en el tiempo no me dejaba disfrutar de lo único que verdaderamente tenemos: el ahora.

Cómo me di cuenta de que El Arte de Meditar me iba a ayudar

No tenía muchas referencias acerca de programas de Mindfulness valiosos. Sabía de alguna app, pero no me convencía. Necesitaba algo más real, más acompañado. Así que me puse a investigar sobre Alba Valle.

Miré algunos de sus vídeos y entrevistas. A medida que iba profundizando en su mensaje, la confianza y la convicción se iban haciendo más fuertes. Veía en Alba una persona muy transparente y profesional. Y vi en su propuesta algo realmente valioso y aplicable.

Descubrí su programa “El Arte de Meditar de tal forma que Funcione”, vi las opiniones de otras personas que ya estaban dentro del programa, releí varias veces todo lo que incluye… Y le envié un email a Alba contándole mi situación. En realidad ya sabía que me iba a apuntar, pero necesitaba un último empujón. Compartir con ella cuatro palabras y ver qué me transmitía personalmente. 

¿Resultado?

A las 24 horas ya estaba dentro del programa. Sabía que estaba tomando la decisión correcta. No solo para transitar la tempestad con más conciencia y serenidad, sino como una inversión de futuro. Sabía que me ayudaría en mi propio camino personal, en cualquier nuevo reto que se me presentara.

Mi opinión sobre El Arte de Meditar de tal forma que funcione

A continuación podrás leer mi reseña del Arte de Meditar, de Alba Valle. No te contaré en qué consiste el programa, cuántos módulos contiene o qué incluye. Supongo que eso ya lo habrás visto o, en caso que no, lo puedes ver en su propia página

En cambio, te compartiré mi sincera opinión del Arte de Meditar de Tal Forma que Funcione. Mis reflexiones y aprendizajes tras seis meses dentro del programa.

Quiero contarte lo que ha supuesto para mi aprender a practicar mindfulness en mi día a día.

Iniciándome en el Mindfulness

Durante las primeras semanas de práctica empecé a ser más consciente de mis sensaciones y pensamientos. Mediante las meditaciones guiadas iba ejercitando mi capacidad para detectar aspectos de mi cuerpo y de mi mente que hasta entonces pasaban desapercibidas. 

Eso me ayudaba, durante el día a día, a relajar mi cuerpo si lo notaba tenso (suelo cargar mucho las cervicales) y a ser más consciente de los pensamientos que aparecían en cualquier momento. Detectaba pensamientos que me hacían sentir mal y poco a poco aprendí a verlos con mayor neutralidad, sin engancharme ni seguir dándoles bola. Aprendí a dejarlos pasar y a redirigir mi atención, con curiosidad, hacia el momento presente.

¡Eso no quita que esos pensamientos puedan volver! He aprendido que la mente siempre tiene algo que decir, algún juicio, algún advertimiento, alguna crítica… Pero ya no trato de acallar esa vocecilla. Creo que me he vuelto más valiente al afrontar pensamientos y emociones que duelen, porque me he dado cuenta que al mirarlos de frente no asustan tanto. Y aunque asusten, puedo acogerlas, darles espacio y, luego, dejarlas ir

Progresos durante los siguientes meses meditando

A medida que avanzaba en el programa me dí cuenta que estaba aprendiendo a apreciar más las cosas bellas, esos detalles de la vida que muchas veces no vemos porque andamos todo el día preocupados. 

Ahora aprovecho muchos tiempos “muertos” para observar y valorar lo que me rodea. Parece una tontería, pero es una pasada cuando atiendes con consciencia todos tus sentidos. Escuchar de verdad, oler en profundidad, observar la belleza… Y de repente no puedo hacer más que agradecer lo que tengo, lo que soy y lo que hay

Lo más profundo que saco de esta experiencia

He aprendido a aceptarme y a quererme de forma incondicional.

Ahora me hablo con más amabilidad, me fijo en lo que necesito y trato de atenderme con cariño… En las meditaciones de los últimos módulos he profundizado en un aspecto que considero esencial. Me he dado cuenta que yo misma soy mi mayor apoyo y mi propia fuente de bienestar.

Ahora puedo acoger mis emociones y estar ahí para ellas, comprenderlas, abrazarlas (literalmente), y dejar que se suavicen. Igual que acogemos a un niño que llora desconsolado, y que todo lo que necesita es nuestra presencia y amor. No somos tan diferentes en el fondo. Solo que, con el tiempo, dejamos de tratarnos con ese amor y compasión. O quizás es que nunca nos enseñaron a tratarnos de ese modo. En cualquier caso, saber hacerlo de ahora en adelante es lo más precioso y valioso que saco de esta experiencia.

Momentos de flaqueza durante el proceso

La verdad es que tuve algunas semanas en las que dejé de practicar. Y no es que no me apeteciera. Supongo que es como cuando uno va al gimnasio, o cuando tratamos de hacer dieta. Aunque sabemos que es por nuestro bien y que después nos sentimos satisfechos, a veces cuesta persistir.

Pero gracias al grupo de telegram nunca olvidaba mi compromiso conmigo misma. Para mi, el grupo ha sido un ingrediente súper importante dentro del programa. Gente preciosa que está en el mismo camino que tú, con las mismas dudas, dificultades y ganas de aprender. Un grupo lleno de comprensión y de ánimo. Sin el grupo, posiblemente hubiera abandonado, pero gracias a él siempre volvía al camino.

Conclusiones y últimas opiniones del Arte de Meditar

Después de estos meses puedo decir que ahora me siento más fuerte. Siento la convicción de que soy refugio de mi misma. Sé que aunque a veces me pueda sentir desbordada, siempre me tendré para sostenerme.

Sigo meditando cuando el cuerpo (o la mente) me lo pide. Y la verdad es que me lo pide bastante a menudo, independientemente de mi estado emocional. Si estoy bien, medito para sentirme aún más plena. Si estoy mal, busco la meditación que me puede ayudar a reducir el malestar. Es como tener un maletín de herramientas psico-emocionales. Con cada meditación trabajas un aspecto diferente. Y en su conjunto suponen una gran transformación. Eso sí, hay que aplicarse, pero con compromiso hacia ti mism@ es posible.

Decirte que la tormenta de la que te hablaba al principio sigue ahí. Es un proceso largo que yo no puedo resolver. Pero por lo menos, con la meditación puedo sobrellevarlo mejor y mantenerme estable emocionalmente.

Estoy segura que seguiré meditando porque me hace bien, y porque siempre encuentro algo nuevo, algo útil. Tendré acceso de por vida al programa El Arte de Meditar, a todas sus meditaciones, así que podré saborearlas siempre que quiera.

Espero que esta reseña con mi opinión del Arte de Meditar te haya sido de ayuda. Mi recomendación es que, si algo dentro de ti te dice que vas a sacarle provecho, no lo pienses más y te apuntes al programa. La mente siempre busca excusas para no afrontar cosas que pueden ser difíciles o que dan un poco de miedo. Y no te lo negaré. El camino puede ser difícil. Pero la recompensa es enorme.

Y si aún no lo tienes claro, entonces te recomiendo que indagues un poquito más. Por ejemplo, puedes apuntarte gratis al Mindful Club, la comunidad de Alba Valle en la que recibirás por email sus reflexiones y algunos ejercicios para soltar pensamientos y tomar las riendas de tu mente. A veces también hace webinars o talleres gratis, así que vale la pena apuntarse, ni que sea por simple curiosidad.

Gracias por haber llegado hasta aquí. Espero que mi opinión del Arte de Meditar sea el empujón que te faltaba para darte la oportunidad!